Si te hablo del Gran Teatro Fleta de Zaragoza puede que no sepas dónde esté, pero seguro que has pasado por delante alguna vez. Actualmente presenta un estado algo distinto al de hace unos años, sin vida y vacío. Por eso hoy quiero contarte su historia y que lo guardes en tu memoria, ¿me acompañas por este paseo en el tiempo? 

El comienzo de una bonita historia

Desde que recuerdo, siempre he visto el edificio del Gran Teatro Fleta de Zaragoza abandonado. He pasado y sigo pasando por delante de él cada día, y no paro de preguntarme cómo fue en una época anterior. La cantidad de historias que albergaba, la gente que lo visitaba o las obras que en él tuvieron lugar. 

¿Sabías que antes de ser el Gran Teatro Fleta, fue un centro de espectáculos? Se llamaba Iris Park y se inauguró en 1.931. En su interior podías encontrar un cine y un teatro, una pista de patinaje, una pista de baile cubierto y otra al aire libre. ¡Lo que daría por poderlo ver así!

Verbena al aire libre en el centro de espectáculos Iris Park
Fuente: Gran Archivo Zaragoza Antigua

De ‘Iris Park’ a ‘Teatro Iris’

Pasaron los años y el deterioro de las instalaciones era más que evidente. Además, con las reformas urbanísticas que estaba sufriendo la ciudad, la superficie del Iris Park se tenía que reducir. ¿Qué ocurrió? En 1.952 la empresa Parra, dueña del complejo, encargó al arquitecto José de Yarza García su remodelación

Tres años después, concretamente el 24 de febrero de 1.955, se inauguraba el nuevo Teatro Iris. Esa misma tarde tuvo lugar un espectáculo de corte baturrista titulado Raza Aragonesa. Y al día siguiente, Rosario y su ballet de arte español iniciaban oficialmente la temporada.

Teatro Iris, con la función de Rosario y su ballet de arte español
Fuente: Gran Archivo Zaragoza Antigua

La época dorada del Gran Teatro Fleta

El teatro contaba con dos accesos: el principal se abría hacia la prolongación de la calle del General Sanjurjo (actualmente la avenida de César Augusto). El segundo acceso, el más frecuentado, se situaba entre los edificios de la plaza del Carmen y la calle de Azoque.

Vestíbulo, entrada al Gran Teatro Fleta
Fuente: rafaelcastillejo.com

En 1.958 el teatro cambió de nombre y pasó a ser el Gran Teatro Fleta de Zaragoza, en homenaje al tenor aragonés Miguel Fleta. 

Aunque nació como un teatro-cine, a partir de la década de los 60 la sala se dedicó a la proyección de películas exclusivamente. El Gran Teatro Fleta de Zaragoza triunfó y trajo grandes películas a la ciudad, como el estreno en 1.982 de E.T. de Steven Spielberg.

Interior del Gran Teatro Fleta de Zaragoza
Fuente: zaragozaarquitecturasigloxx.com

Además, por estas fechas, el teatro fue catalogado como edificio de interés arquitectónico, lo que impedía su derribo.

El fin del Gran Teatro Fleta

Lo que parecía una bonita historia entre un teatro y una ciudad, no acabó con un final de película. Dos grandes problemas afectaban al Gran Teatro Fleta de Zaragoza: uno de ellos era que el negocio cinematográfico no pasaba por su mejor momento. Y el otro era que la empresa no podía obtener beneficio a través de los solares ni mejorar el inmueble. 

En 1.989 el Tribunal Supremo dictó una sentencia en la cual se reconocía a los propietarios del teatro el derecho a una mayor edificabilidad o, en su defecto, el cobro de una indemnización.

Edificio Gran Teatro Fleta de Zaragoza desde la avenida César Augusto
Fuente: Gran Archivo Zaragoza Antigua

Tras unos años de tensión, en 1.998 la empresa Inmuebles GTF adquiere el Gran Teatro Fleta. El 14 de enero de 1.999 cerró las puertas al público, con la proyección de La máscara del zorro, la última película que se vería en sus salas. 

Al año siguiente, el arquitecto Basilio Tobías ganó el concurso de rehabilitación del edificio, pero en el 2.003 estas obras pararon. Han pasado más de 15 años ya y el Gran Teatro Fleta de Zaragoza sigue deteriorándose y perdiendo toda la magia que un día tuvo.

Estado actual del Gran Teatro Fleta de Zaragoza
Fuente: Gran Archivo Zaragoza Antigua

¿Conocías la historia del Gran Teatro Fleta de Zaragoza? ¿Alguna vez disfrutaste de una película en sus salas? ¿Te gustaría volver a verlo abierto? Cuéntanoslo en los comentarios.