Hablamos mucho de los pilares pero poco sabemos sobre la historia de las Fiestas del Pilar. Por eso hoy refrescamos la memoria y nos adentramos en sus inicios, ¡así que no te pierdas nada y sigue leyendo!

La historia de las Fiestas del Pilar: antecedentes

Para saber cuándo empiezan nuestras fiestas nos tenemos que remontar a 1118. En ese año se produjo la conquista de Zaragoza, encabezada por Alfonso I El Batallador. Este hecho consagró la catedral de la ciudad a San Salvador, también conocida como la Seo. En ese año también se declaró a San Valero como patrón y protector de la ciudad. Por último, cabe destacar que la fiesta más celebrada, en Zaragoza, hasta el s. XVII fue el Corpus Christi, en primavera.

Con estos antecedentes, ya estamos listos para descubrir cómo la Virgen del Pilar y sus fiestas cobraron la importancia que hoy mantienen.

El origen de la Basílica del Pilar

Todos conocemos el lugar donde se emplaza la Basílica-catedral de Nuestra Señora del Pilar pero, estoy segura, de que todos no sabemos que ahí había una iglesia antes. Os hablo de la Iglesia de Santa María la Mayor, una iglesia románica que el obispo Hugo de Mataplana decidió restaurar en 1293. Para ello inicia una recaudación de fondos y promueve peregrinaciones a esta nueva iglesia.

Es en 1297 cuando aparece documentada, por primera vez, la leyenda que actualmente conocemos. Según cuenta la historia fue una maniobra de propaganda creada por el obispo que decía que en el año 40 la Virgen María, en carne, visitó la ciudad para dar ánimos a los zaragozanos.

Representaicón de la Venida de la Virgen del Pilar a Zaragoza
Fuente: Gran Archivo Zaragoza Antigua

La leyenda proporcionó buenos ingresos para la iglesia, en la cual se conservaba el pilar que había dejado la Virgen durante su visita. En el año 1435 se coloca sobre este pilar la talla de la Virgen que, a día de hoy, podemos ver.

Enfrentamiento entre El Pilar y La Seo

¿Quién nos iba a decir que nuestras dos catedrales estuvieron enfrentadas? En efecto, así fue.

Nos situamos en el s. XVI, con la dinastía de los Habsburgo. En aquel entonces la Catedral de San Salvador era el lugar donde se coronaban a los reyes una vez habían jurado los Fueros. Las ganas de poder que tenían los reyes de Habsburgo chocaba con las instituciones aragonesas, y es aquí donde empieza el enfrentamiento.

Para conseguir dicho poder los reyes fueron llenando de favores al Pilar, intentando oscurecer la imagen de La Seo a los ojos de los zaragozanos. Estos hechos y los producidos durante las Alteraciones de Aragón en 1591, provocan en Zaragoza una rivalidad entre los fueristas (defensores de la identidad aragonesa y reunidos en torno a La Seo) y los realistas (leales a los reyes y agrupados en torno al Pilar).

Últimos momentos de Juan de Lanuza durante las Alteraciones de Aragón en 1591.
Fuente: Gran Archivo Zaragoza Antigua

En busca de la devoción por la Virgen del Pilar

Madre mía la de cosas que han pasado en Zaragoza, ¡y las que nos quedan! Vamos a seguir con los inicios de la devoción por la Virgen del Pilar.

Ahora estamos en el reinado de Felipe IV, en el s. XVII. El año 1640 no fue su mejor año, demasiadas guerras y rebeliones a las que enfrentarse. Necesitaba algo que hiciese cambiar de opinión a las Cortes de Aragón, ya que estas se negaban a permitir el paso del ejército real para reprimir a los catalanes.

Ahí es cuando sucede el Milagro de Calanda. José Pellicer, agricultor calandino, fue recibido por el rey, ante el cual testificó que la Virgen del Pilar le había hecho crecer la pierna que le amputaron tres años antes. Este testimonio fue validado hasta en 7 ocasiones por diferentes notarios, lo que le otorgó una gran veracidad. El éxito fue tal que en 1641 la iglesia lo decretó como milagro. Y en 1642 Zaragoza proclamó a la Virgen del Pilar como patrona. Unos años más tarde, en 1675, el Pilar fue declarado concatedral de Zaragoza, junto con La Seo.

Representación de El Milagro de Calanda
Fuente: Gran Archivo Zaragoza Antigua

Ahora sí: la historia de las Fiestas del Pilar

Tras lograr la devoción por la Virgen del Pilar, había que conseguir que los zaragozanos celebrasen la fiesta del Pilar con la misma efusividad con la que festejaban el Corpus Christi.

Aquí se avecinaba un problema nuevo: la fecha. Según la leyenda, el 2 de enero era cuando se celebraba la venida de la Virgen María a Zaragoza y claro, todos sabemos cómo es el invierno maño, ¡demasiado frío! Por lo que había que elegir un día más apacible para su celebración.

Ese día fue el 12 de octubre, coincidiendo con la llegada de Cristóbal Colón a América. La unión de ambas celebraciones buscaba identificar más a los aragoneses con la idea de una España unida e imperial, promovido por la dinastía Borbón. Por lo que en 1729 el Papa Clemente XII señaló el 12 de octubre como el día para celebrar Nuestra Señora del Pilar. Años más tarde, en 1807 es el Papa Pío VII quien concede la festividad de la Virgen del Pilar de manera oficial.

La historia de las Fiestas del Pilar, procesión a la Virgen
Fuente: Gran Archivo Zaragoza Antigua

Las Fiestas del Pilar siempre en nuestro corazón

La historia de las Fiestas del Pilar es emocionante porque se remonta siglos atrás en la historia de nuestra ciudad. Leyenda o no, los zaragozanos tenemos un cariño especial a la Virgen del Pilar y esta festividad muy presente en nuestro calendario.

Si hay un evento que destacar en las Fiestas del Pilar, sin duda es la Ofrenda de Flores. Me atrevo a decir que es el momento más esperado y el que más ilusión nos hace. Poder vestirte con los trajes regionales, recorrer las calles más bonitas de Zaragoza y entregar las flores a la Virgen, es algo muy emotivo.

La historia de las Fiestas del Pilar, Ofrenda de Flores de 1958
Ofrenda de Flores de 1958
Fuente: Gran Archivo Zaragoza Antigua

Es en 1958 cuando se realiza por primera vez la Ofrenda de Flores y el éxito fue tan grande que en 1965 las Fiestas del Pilar fueron declaradas «Fiestas de Interés Turístico Nacional».

Ofrenda de Flores a la Virgen del Pilar en 1962
Ofrenda de Flores en 1962
Fuente: Gran Archivo Zaragoza Antigua

Y así, con estas dos fotos de la Ofrenda de Flores me despido por hoy. Os leo en comentarios 🙂